La traición y el arresto (f. 21r.)
La pintura muestra a Judas, de perfil, con la nariz prominente, pelirrojo, con la diestra sosteniendo un saco donde se encuentran las monedas y, por razones de decoro, realizando un movimiento de tal forma que su cabeza queda ligeramente por debajo de la del Maestro, besando la mejilla de Cristo, de aspecto sereno y con las manos cruzadas sobre el abdomen. Están rodeados de la soldadesca: uno pone una cuerda sobre el cuello del Señor; entre varios, lo toman de la manga derecha y del hombro izquierdo; uno de los soldados, con vestidura de brocado y ribetes de piel que cubre el arnés, lo prende por el pecho, en la postura de tomar posesión de alguien; su aspecto indica que es el superior de todos ellos; otro soldado levanta su puño para golpearle la cabeza.